Me mantengo
en la ceguera, no puedo verme a mí mismo ni a lo que me rodea. Las paredes y
los suelos son oscuros, me dan miedo, me hacen sentir demasiado solo.
Posteriormente trato de tocarme el rostro, pero no se siente como de costumbre,
de por sí mi piel es áspera pero ahora ella me lastima. No es un buen
sentimiento.
De repente abro
los ojos, lo previo era un sueño y entiendo por qué desperté, todavía necesito
encontrar ese “algo” que alguna vez fue mío. Siento una puntada en el pecho, el
dolor no es físico, simplemente es el vacío. Miro a mis costados, mi hermano
duerme plácidamente, solo se escuchan los sonidos insoportables de mi mente. No
vacilo, no me preocupo por guardar silencio, enciendo el artefacto brillante porque
es mi única distracción, sabiendo que rellena falsamente mi mitad faltante.
No vuelvo a dormir.
A la mañana siguiente siento el cansancio. Estoy acostumbrado al cansancio, por
ello el mismo no demora mi rutinaria vida. Mis pares no se dan cuenta, nadie se
percata de lo que sufro por las noches, creen que mi adicción es el problema pero
no lo es, el problema es la dolorosa soledad.
Dedicado a todos los que, como yo, tienen problemas de sueño a causa de sentirse solos.

Muy oportuno.
ResponderEliminarMe siento más normal al saber que no soy el único.
EliminarEs triste pero muy hermoso, es horrible ese sentimiento pero es real, inevitable no? Es una pena, amigo, espero que en algun momento eso se termine o tu deseo se vuelva realidad.
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