Nunca miro atrás,
es que siento que hay alguien acosándome las 24 horas del día. Siento que me susurra
al oído cosas que resultan mis pensamientos, ella o lo que sea, influye demasiado
en mí. Es fuerte, es dura, infunde temor en mi mente, no la soporto.
Cuando camino
solo sé que me está haciendo compañía, pero no es grata, me da miedo. No oigo sus
pasos, no oigo su respiración, no oigo sus palabras a pesar de que habla. Es como
si no estuviese, pero sé que está. Por momentos me convenzo de que sus intenciones
no son buenas, pero pronto entiendo que ella es neutral.
Muchos dicen tener un ángel guardián, yo la tengo a ella, supongo
que suplantó el lugar del ángel que me tocaba a mí. Cuando la veo,
me muestra lo que soy en realidad, ella me enseña de forma no muy sutil mi debilidad. Mi sombra, mi acosadora sombra, se materializa en forma de un niño paranoico, es decir,
lo que soy.

No hay comentarios:
Publicar un comentario